El sábado pasado cinco matrimonios se reunieron para cenar pero antes, decidieron matizar el encuentro con una actividad de AgilMente. Todos lo pasamos muy bien. Aquí, la prueba de ello: gente concentrada trabajando y el grupo ganador disfrutando de su premio. ¡Gracias por elegirnos, Leonor!
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lunes, 24 de septiembre de 2012
Reunión de amigos
El sábado pasado cinco matrimonios se reunieron para cenar pero antes, decidieron matizar el encuentro con una actividad de AgilMente. Todos lo pasamos muy bien. Aquí, la prueba de ello: gente concentrada trabajando y el grupo ganador disfrutando de su premio. ¡Gracias por elegirnos, Leonor!
viernes, 21 de septiembre de 2012
21 de Septiembre - Día Mundial del Alzheimer
El 21 de septiembre se celebra el día mundial del Alzheimer, fecha elegida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer. El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales.
Necesitamos de una mente activa para emprender nuestros proyectos. Por eso no sólo debemos ejercitar nuestro cuerpo, sino también nuestra mente, con nuevos retos y desafíos.
Las acciones rutinarias son tan automáticas en una persona que la mayoría de ellas se realizan en gran medida de forma inconsciente. Tales acciones automatizadas o inconscientes requieren una menor actividad en el cerebro, y menos ejercicio. Con la ayuda de ejercicios neuróbicos, se afirma que se puede estimular el cerebro. Un ejemplo de un ejercicio neuróbico es llevar a cabo una acción rutinaria, como marcar un número de teléfono o cepillarse los dientes con la mano menos hábil.
Los juegos de palabras y de memoria (como los que brindaAgilMente en sus talleres) son otra manera de colaborar para mantener a las neuronas en actividad.
Necesitamos de una mente activa para emprender nuestros proyectos. Por eso no sólo debemos ejercitar nuestro cuerpo, sino también nuestra mente, con nuevos retos y desafíos.
Las acciones rutinarias son tan automáticas en una persona que la mayoría de ellas se realizan en gran medida de forma inconsciente. Tales acciones automatizadas o inconscientes requieren una menor actividad en el cerebro, y menos ejercicio. Con la ayuda de ejercicios neuróbicos, se afirma que se puede estimular el cerebro. Un ejemplo de un ejercicio neuróbico es llevar a cabo una acción rutinaria, como marcar un número de teléfono o cepillarse los dientes con la mano menos hábil.
Los juegos de palabras y de memoria (como los que brindaAgilMente en sus talleres) son otra manera de colaborar para mantener a las neuronas en actividad.
viernes, 7 de septiembre de 2012
¡A hacerle caso!
El lema de nuestros talleres de Gimnasia Mental para Adultos, en las palabras de Rita Levi Montalcini, neuróloga italiana, Premio Nobel de Medicina.
jueves, 6 de septiembre de 2012
El plus
Siempre decimos que nuestros talleres AgilMente de Gimnasia Mental para Adultos tienen “el plus del encuentro social”. Con ello queremos decir que no sólo son importantes para mantener en actividad las neuronas y evitar que se deterioren, sino también para sentirse parte de un grupo, conocer otra gente, charlar, organizar salidas más allá de nuestros encuentros semanales...
Y la foto del final de la actividad de ayer es una fiel muestra de ello: así se retiraba del encuentro una parte de las asistentes. ¡Hermosas!
lunes, 3 de septiembre de 2012
Así son nuestros juegos
Los ejercicios que utilizamos en nuestros talleres para ejercitar las neuronas no tienen que ver con conocimientos enciclopédicos, experiencia en resolución de crucigramas o una cultura general determinada. Son juegos de palabras, de letras, de memoria, visuales...
He aquí un ejemplo:
Mezclando las letras de cada palabra se obtiene un nombre de mujer. ¿Podés descubrirlos?
SALARIO - ANGUSTIA - ACEPTARLO
Si querés venir a conocernos y descubrir más juegos para ejercitar la mente, te invitamos a llamarnos y compartir una tarde de taller junto a nosotros sin ningún compromiso.
jueves, 16 de agosto de 2012
Tarde laboriosa
Mucho silencio en la tarde de AgilMente Barrio Norte mientras las neuronas se ejercitaban. Por suerte, después llegó el momento del relax y el cuento.
Caras nuevas
AgilMente de Las Cañitas recibió a dos nuevas integrantes durante este mes: ¡Bienvenidas Sofía y Graciela!
sábado, 28 de julio de 2012
Un - Dos - Un - Dos
El objetivo de AgilMente se basa en valorar el cuidado de la mente del adulto de la misma forma que el cuidado de su físico, ejercitándolo para que no se deteriore.
viernes, 27 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Ejercitando la mente
Necesitamos de una mente activa para emprender nuestros proyectos. Por eso no solo debemos ejercitar nuestro cuerpo, sino también nuestra mente con nuevos retos.
Las acciones rutinarias son tan automáticas en una persona que la mayoría de ellas se realizan en gran medida de forma inconsciente. Tales acciones automatizadas o inconscientes requieren una menor actividad en el cerebro, y menos ejercicio. Con la ayuda de ejercicios neuróbicos, se afirma que se puede estimular el cerebro. Un ejemplo de un ejercicio neuróbico es llevar a cabo una acción rutinaria, como marcar un número de teléfono o cepillarse los dientes con la mano no dominante.
Los juegos de palabras y de memoria (como los que brinda AgilMente en sus talleres) son otra manera de colaborar para mantener a las neuronas en actividad.
Y veamos este pequeño ejercicio: la idea es nombrar en voz alta el color con que está escrito cada palabra (NO leer el color que aparece escrito).
martes, 24 de julio de 2012
Mentes sanas
Actualmente la expectativa de vida se ha prolongado, pero no siempre cantidad equivale a calidad.
Sabemos que a medida que pasan los años el cuerpo y la mente cambian, pero este proceso no es igual en todas las personas. Algunas mujeres tienen una madurez más dignas que otras, se mantienen ágiles, interesadas en su entorno, vivaces, llenas de vitalidad y de intereses, les gusta sentirse útiles, hacen gimnasia, yoga, asisten a conferencias, leen, se reúnen con sus amigas y hasta tienen algún amigovio cama afuera.
Este estilo de vida las preserva de enfermedades o malestares recurrentes y hasta es probable que nunca vayan al médico.
Es necesario prepararse para vivir más años con buena calidad de vida, permaneciendo entero, con todos nuestros sentidos funcionando, buena memoria y la capacidad para ser autosuficiente.
El vivir aferrados a cosas del pasado, sentir preocupación por el futuro o pensar que la edad avanzada significa nuevos achaques, pérdida de la memoria y de las demás funciones, afecta nuestra salud física y puede adelantar el proceso de envejecimiento.
No necesariamente la genética triunfa en cuanto a enfermedades se refiere, porque también se necesita el factor psicológico que puede o no permitir su desarrollo.
Monjas de la congregación de Notre Dame en Estados Unidos, participaron de un estudio cognitivo durante algunos años.
Se decidió investigar esa población por el alto promedio de edad de sus integrantes que era de ochenta años y que tenía un bajo porcentaje de enfermedad de Alzehimer.
La madre superiora que participaba de la prueba todos los años obteniendo buenos resultados, decidió donar su cerebro para su estudio.
Una vez que falleció, se procedió a hacer la investigación correspondiente y se pudo constatar que indicaba marcadores biológicos de la enfermedad de Alzehimer, sin haber experimentado nunca ningún síntoma.
Era difícil creer que una persona enferma físicamente podía haber tenido su mente sana, funcionando normalmente, sin acusar ningún indicio de enfermedad.
La respuesta a este interrogante es que la madre superiora mantenía una intensa estimulación cognitiva espontánea debido a la actividad usual que tienen las monjas en sus vidas cotidianas, participando en debates, lecturas, talleres de escritura, todos factores considerados protectores contra la enfermedad de Alzehimer.
Ese estudio hizo que los científicos comenzaran a valorar la actividad cognitiva como un entrenamiento importante para mantener la mente lúcida.
Los programas cognitivos incluyen desafíos, cambios y aprendizaje, tres factores que caracterizan a los jóvenes pero que se van perdiendo con los años.
Existen algunos ejercicios que podemos realizar en casa, como ver una película y después intentar contarla, hacer cuentas con la mente, por ejemplo en el supermercado calculando con antelación cuánto tendremos que pagar en la caja por lo que llevamos, utilizar más la mano izquierda o tratar de reconocer las voces de las personas que nos llaman por teléfono y recordarlas todas al final del día.
Por otro lado, el ejercicio aeróbico, como caminar o andar en bicicleta estimula la zona de los lóbulos frontales del cerebro, que está relacionada con la habilidad para tomar decisiones, para organizarnos y estar atentos.
El estado de ánimo también influye en la memoria, por lo que es recomendable mantener el equilibrio emocional y tener posibilidades de recreación, de hacer algún hobby, de desarrollar alguna actividad intelectual o de tener intereses culturales, una vida social y activa y oportunidades de hablar con gente joven.
Fuente: Revista Sofía “Mentes sanas y ágiles”, Teresa Torralba, Jefa de Neuropsicología del Instituto de Neurociencias Cognitivas (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.
Sabemos que a medida que pasan los años el cuerpo y la mente cambian, pero este proceso no es igual en todas las personas. Algunas mujeres tienen una madurez más dignas que otras, se mantienen ágiles, interesadas en su entorno, vivaces, llenas de vitalidad y de intereses, les gusta sentirse útiles, hacen gimnasia, yoga, asisten a conferencias, leen, se reúnen con sus amigas y hasta tienen algún amigovio cama afuera.
Este estilo de vida las preserva de enfermedades o malestares recurrentes y hasta es probable que nunca vayan al médico.
Es necesario prepararse para vivir más años con buena calidad de vida, permaneciendo entero, con todos nuestros sentidos funcionando, buena memoria y la capacidad para ser autosuficiente.
El vivir aferrados a cosas del pasado, sentir preocupación por el futuro o pensar que la edad avanzada significa nuevos achaques, pérdida de la memoria y de las demás funciones, afecta nuestra salud física y puede adelantar el proceso de envejecimiento.
No necesariamente la genética triunfa en cuanto a enfermedades se refiere, porque también se necesita el factor psicológico que puede o no permitir su desarrollo.
Monjas de la congregación de Notre Dame en Estados Unidos, participaron de un estudio cognitivo durante algunos años.
Se decidió investigar esa población por el alto promedio de edad de sus integrantes que era de ochenta años y que tenía un bajo porcentaje de enfermedad de Alzehimer.
La madre superiora que participaba de la prueba todos los años obteniendo buenos resultados, decidió donar su cerebro para su estudio.
Una vez que falleció, se procedió a hacer la investigación correspondiente y se pudo constatar que indicaba marcadores biológicos de la enfermedad de Alzehimer, sin haber experimentado nunca ningún síntoma.
Era difícil creer que una persona enferma físicamente podía haber tenido su mente sana, funcionando normalmente, sin acusar ningún indicio de enfermedad.
La respuesta a este interrogante es que la madre superiora mantenía una intensa estimulación cognitiva espontánea debido a la actividad usual que tienen las monjas en sus vidas cotidianas, participando en debates, lecturas, talleres de escritura, todos factores considerados protectores contra la enfermedad de Alzehimer.
Ese estudio hizo que los científicos comenzaran a valorar la actividad cognitiva como un entrenamiento importante para mantener la mente lúcida.
Los programas cognitivos incluyen desafíos, cambios y aprendizaje, tres factores que caracterizan a los jóvenes pero que se van perdiendo con los años.
Existen algunos ejercicios que podemos realizar en casa, como ver una película y después intentar contarla, hacer cuentas con la mente, por ejemplo en el supermercado calculando con antelación cuánto tendremos que pagar en la caja por lo que llevamos, utilizar más la mano izquierda o tratar de reconocer las voces de las personas que nos llaman por teléfono y recordarlas todas al final del día.
Por otro lado, el ejercicio aeróbico, como caminar o andar en bicicleta estimula la zona de los lóbulos frontales del cerebro, que está relacionada con la habilidad para tomar decisiones, para organizarnos y estar atentos.
El estado de ánimo también influye en la memoria, por lo que es recomendable mantener el equilibrio emocional y tener posibilidades de recreación, de hacer algún hobby, de desarrollar alguna actividad intelectual o de tener intereses culturales, una vida social y activa y oportunidades de hablar con gente joven.
Fuente: Revista Sofía “Mentes sanas y ágiles”, Teresa Torralba, Jefa de Neuropsicología del Instituto de Neurociencias Cognitivas (INECO) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.
domingo, 22 de julio de 2012
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